CITA ESTE TRABAJO
Menacho Ordóñez S, García Martínez A, Marín Lara L. Síndrome de Plummer-Vinson como causa infrecuente de disfagia progresiva. RAPD 2026;49(4):165-167. DOI: 10.37352/2026494.5
Introducción
El síndrome de Plummer-Vinson es una entidad clínica muy rara definida por la triada de anemia ferropénica, disfagia y membranas esofágicas, cuya presentación se ha descrito predominantemente en mujeres de mediana edad[1]. Su fisiopatología no está completamente esclarecida, aunque se ha propuesto que la deficiencia de hierro favorece la atrofia epitelial y alteraciones en la reparación mucosa[2].
Caso clínico
Mujer de 65 años remitida por disfagia progresiva a sólidos de 12 meses de evolución, asociada a pérdida ponderal. Inicialmente se atribuyeron los síntomas a mala adaptación de prótesis dental y posible candidiasis oral, sin mejoría tras tratamiento.
En la exploración física se objetivaron glositis, queilitis angular y lengua depapilada. Analíticamente presentaba anemia ferropénica.
El esofagograma evidenció una membrana esofágica proximal. La endoscopia digestiva alta confirmó estenosis secundaria a dos membranas esofágicas cervicales sin lesiones malignas asociadas. Se realizó dilatación endoscópica progresiva con balón (inicialmente 7–8 mm, ampliándose hasta 10–12 mm en una segunda sesión) sin incidencias, con mejoría sintomática inmediata. Se inició tratamiento con hierro oral, observándose posterior normalización analítica.
Discusión
El SPV es actualmente una causa excepcional de disfagia en países desarrollados[1]. Su diagnóstico puede retrasarse al atribuir inicialmente los síntomas a causas más prevalentes. El reconocimiento de signos mucocutáneos de ferropenia puede orientar el diagnóstico.
La suplementación férrica constituye la base del tratamiento y puede mejorar la disfagia en fases iniciales, mientras que en casos con estenosis establecida la dilatación endoscópica es segura y eficaz[1],[2]. A pesar de su baja prevalencia actual en países desarrollados, continúa siendo relevante por su asociación con carcinoma escamoso de hipofaringe y esófago, lo que subraya la importancia de un diagnóstico precoz y seguimiento clínico periódico[3].

