CITA ESTE TRABAJO
Vergara Ramos J, Ramírez Raposo R, Viejo Almanzor A, Pérez Monzú A, Rodríguez Ramos C. Uso alternativo de la sonda salem, thinking outside the box. RAPD 2026;49(2):70-72. DOI: 10.37352/2026492.5
Introducción
La descompresión colónica es una estrategia terapéutica indicada en diferentes situaciones que provocan dilatación colónica aguda como el síndrome de Ogilvie, el vólvulo de colon y la obstrucción maligna. El objetivo de la descompresión endoscópica no es más que la reducción del diámetro del colon y con ello la tensión de su pared, permitiendo así la circulación sanguínea y la actuación del sistema neuronal y muscular para reiniciar el movimiento peristáltico[1]. Esto se puede realizar mediante colonoscopia simple, o con la colocación posterior de un tubo de descompresión transanal, teniendo este último mayores tasas de éxito clínico[1],[2].
Habitualmente, dicha descompresión se realiza mediante aspiración con colonoscopia y colocando una sonda multiperforada con la ayuda de un catéter guía y guía de alambre comercializada a tal efecto, pero no siempre está disponible en todos los centros.
Presentamos una alternativa mediante el uso de una sonda Salem perforada en su extremo distal para colocarla sobre guía (Figura 1) en dos escenarios clínicos diferentes.
Caso clínico 1
Varón de 62 años con colitis ulcerosa extensa en tratamiento con azatioprina, mesalazina y golimumab, que ingresa por suboclusión intestinal. Se realiza tomografía computarizada de abdomen (TC), donde se visualiza estenosis completa a nivel de la unión recto-sigma de etiología no filiada (inflamatorio versus neoplásico).
Se realiza colonoscopia con hallazgos de estenosis a 30 cm de margen anal con mucosa ulcerada y friable, sin claro aspecto neoplásico. Se tomaron biopsias y se realizó descompresión colónica pasando una guía a su través con apoyo radiológico. Instilamos contraste por catéter confirmando luminograma, y tras retirar el endoscopio colocamos una sonda multiperforada tipo Salem de 16CH sobre guía (Figura 2), consiguiendo la salida de gas y descompresión del colon (Figura 3). Se mantuvo la sonda con lavados de suero salino por turnos hasta confirmación histológica de origen neoplásico, colocándose finalmente una prótesis de colon.
Caso clínico 2
Varón de 75 años ingresado en la Unidad de Neurología, por deterioro cognitivo subagudo y ataxia de etiología no filiada. Durante el ingreso, presenta distensión abdominal y estreñimiento asociando vómitos fecaloideos. En la radiografía de abdomen y TC, presenta marcada dilatación colónica sin causa mecánica, sugestivo de Síndrome de Ogilvie. Tras manejo conservador sin mejoría, se decide realizar colonoscopia descompresiva en la que se aprecia dilatación de la luz colónica sin lesiones en ninguno de sus tramos. Tras aspirar gas y líquido, se dejó colocada desde ciego una guía sobre la cual, tras retirar el endoscopio, avanzamos una sonda tipo Salem de 16CH bajo control radiológico, quedando su extremo en colon transverso. Inicialmente conseguimos la salida de contenido intestinal y tras mantenerla unos días con lavados por turnos con suero salino, la mejoría del cuadro (Figura 4).
Discusión
El tratamiento de descompresión colónica mediante la colocación de un tubo de descompresión transanal guiado por fluoroscopia se ha demostrado como un procedimiento seguro y eficaz, independientemente de la localización o la etiología de la obstrucción. Asimismo, contribuye a reducir la recurrencia de determinadas patologías, como el vólvulo de sigma. Se trata de una técnica sencilla y coste-efectiva, que permite evitar intervenciones quirúrgicas urgentes y resulta útil como medida previa a una cirugía electiva o a la colocación de un stent colónico[2]-[5].
El uso de una sonda Salem previamente perforada en su extremo distal y colocada sobre guía constituye una alternativa eficaz para la descompresión colónica en aquellos contextos en los que no se dispone de kits específicos, con resultados clínicos favorables.



