CITA ESTE TRABAJO
Plaza Fernández A, Fernández Carrasco M, Rodríguez Mateu A. Más allá del helicobacter pylori: linfoma t gástrico como causa inusual de hemorragia digestiva. RAPD 2025;48(6):526-528. DOI: 10.37352/2025486.2
Introducción
Los linfomas gástricos primarios representan un pequeño porcentaje de las neoplasias gástricas y, dentro de ellos, los linfomas de células B, como el linfoma MALT y el linfoma difuso de células grandes B, son los más frecuentes. En contraste, el linfoma gástrico primario de células T es extremadamente raro y representa un desafío diagnóstico debido a su presentación clínica inespecífica. Presentamos un caso clínico de debut en forma de hemorragia digestiva.
Caso clínico
Paciente de 75 años con antecedente de infección por Helicobacter pylori erradicada años atrás y carcinoma urotelial resecado y actualmente en remisión. No presentaba enfermedades autoinmunes ni infecciones virales conocidas. En los meses previos al ingreso refería astenia progresiva y pérdida ponderal de unos 6 kg, sin otros síntomas digestivos relevantes. Acudió al servicio de urgencias por un episodio de hematemesis asociado a síncope. En la analítica se objetivó anemización en rango transfusional y se realizó una gastroscopia urgente que evidenció, en el cuerpo gástrico a nivel de la curvatura mayor, una gran masa infiltrativa ulcerada, de bordes irregulares y friables, con sangrado activo en babeo. Se realizó control hemostático mediante escleroterapia con adrenalina y aplicación de polvos hemostáticos. Posteriormente, el paciente presentó un nuevo episodio de hematemesis con inestabilidad hemodinámica, por lo que se realizó una angio-tomografía computerizada (TC) que evidenció sangrado activo desde la lesión gástrica y dada la inestabilidad se indicó cirugía urgente, practicándose una gastrectomía parcial con control del foco hemorrágico mediante sutura hemostática. Posteriormente durante el ingreso revisando las imágenes del TC previo se observó infiltración de cola de páncreas y arteria esplénica, además de adenopatías perigástricas y retroperitoneales, sin afectación a distancia (Figuras 1 y 2). El análisis histológico mostró una proliferación linfoide difusa de células T de alto grado, con positividad para CD3 y CD7, y negatividad para marcadores B, confirmando el diagnóstico de linfoma gástrico de células T. El paciente fue derivado a Hematología, iniciándose tratamiento con quimioterapia sistémica (CHOP modificado). La evolución inicial fue favorable, con buena respuesta clínica y sin nuevos episodios hemorrágicos durante el seguimiento a corto plazo.
Discusión
El linfoma gástrico primario de células T es una neoplasia extremadamente infrecuente, con una incidencia muy baja en comparación con los linfomas de estirpe B, entre los que el linfoma MALT es el subtipo más común[1],[2]. A diferencia de estos, su asociación con Helicobacter pylori no está bien establecida, aunque se ha vinculado a infecciones virales como HTLV-1, VHB, VHC o VIH, y a enfermedades autoinmunes[2],[3].
La presentación clínica suele ser inespecífica, predominando síntomas como dolor abdominal, pérdida de peso y astenia. La hemorragia digestiva, como en nuestro caso, es una forma de debut poco habitual[4]. Endoscópicamente, estos linfomas pueden adoptar múltiples formas: masas infiltrantes, úlceras o engrosamiento de pliegues[5].
El diagnóstico requiere biopsia con estudio inmunohistoquímico, siendo característico el fenotipo CD3+ y CD20−. La ecoendoscopia permite valorar la afectación transmural y la linfadenopatía locorregional, mientras que la TC es esencial para valorar la enfermedad a distancia. El tratamiento se basa habitualmente en quimioterapia, con esquemas como CHOP, aunque la evolución suele ser agresiva y el pronóstico reservado[2],[4].
En conclusión, el linfoma gástrico primario de células T es una entidad rara de diagnóstico complejo. Su presentación atípica, como la hemorragia digestiva, requiere un alto índice de sospecha para un abordaje diagnóstico y terapéutico oportuno.

