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RAPD 2016
VOL 39
N2 Marzo - Abril 2016

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Aguilera, Ampuero, León, Romero-Gómez, and García: Sedación endoscópica en la cirrosis hepática

Datos de la publicación


Sedación endoscópica en la cirrosis hepática

Endoscopic sedation of patients with liver cirrhosis


Resumen

La cirrosis hepática implica la necesidad de tener que evaluar, de forma periódica, la presencia de varices esófago-gástricas como signo de hipertensión portal mediante la realización de endoscopia digestiva alta. La sedación endoscópica habitual puede tener efectos secundarios importantes en población con cirrosis hepática, debido a que la insuficiencia hepatocelular altera el metabolismo de los fármacos típicamente utilizados. El principal efecto adverso derivado es la aparición de encefalopatía hepática, la cual puede aparecer incluso hasta 6 horas después de la sedación. Por ello, se recomienda utilizar con precaución la sedación basada en benzodiacepinas, principalmente con midazolam, y en menor medida los derivados opioides. Particularmente, los pacientes con una mala función hepática (Child-Pugh C) deberían evitar estos fármacos. En este contexto, la sedación con propofol se muestra especialmente útil ya que no desencadena encefalopatía hepática y no presenta mayor riesgo de otras complicaciones (hipotensión, depresión respiratoria) que las benzodiacepinas.

Palabras clave: Encefalopatía hepática, sedación endoscópica, cirrosis hepática, propofol.