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RAPD 2023
VOL 46
N5 Extraordinario 2023

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54 Congreso Anual de la SAPD. Comunicaciones orales. Sesión II.


CO-06. EFICACIA Y SEGURIDAD DE LA RESECCION MUCOSA ENDOSCÓPICA DE POLIPOS COLORRECTALES NO PEDICULADOS GRANDES: EXPERIENCIA EN NUESTRO CENTRO

Ruiz Pages MT, Martín Mantis E, Orozco Bernardez-Zerpa N, Molino Ruiz L

Servicio Aparato Digestivo. Hospital de Especialidades de Puerto Real, Puerto Real.

Palabras clave: pólipos colorrectales no pediculados grandes, resección mucosa endoscópica.

Introducción

La Resección Mucosa Endoscópica (RME) es una de las técnicas más utilizadas para la resección de pólipos colorrectales no pediculados grandes (PCNPG). Entre sus dificultades destacan los riesgos del procedimiento y la posibilidad de resección incompleta. Por ello, la resección quirúrgica es todavía la primera opción terapéutica en muchos centros de nuestro entorno. Como ventajas, el tratamiento endoscópico de estas lesiones puede ser altamente efectivo si lo efectúa un endoscopista experimentado, evitando la necesidad de cirugía y sus posibles complicaciones.

El objetivo principal de este estudio es analizar la eficacia y seguridad de la RME en los PCNPG.

Material y métodos

Se llevó a cabo un estudio descriptivo retrospectivo en el que se incluyeron los pacientes diagnosticados de PCNPG (>40 milímetros) y tratados mediante RME en nuestra unidad de endoscopia desde el 1 de enero de 2020 hasta el 31 de diciembre de 2022. Se recopilaron 22 pacientes, que actualmente están en seguimiento en nuestra Consulta de Alto Riesgo.

El criterio principal de valoración fue la tasa de resección completa, en una o más sesiones de polipectomía. Los criterios secundarios fueron la frecuencia y el tipo de complicaciones derivadas de la técnica endoscópica, la necesidad de cirugía y la tasa de recurrencia en la colonoscopia de control a los 4-6 meses de la endoscopia terapéutica.

Resultados

La edad media fue de 64 años, siendo el 50% varones y el 50% mujeres. El tamaño medio de los pólipos fue de 54,8 milímetros. La localización más frecuente fue rectal y la histología más común fue tubulovelloso, sin ningún resultado de infiltración. La tasa de resección completa fue del 90,9%, lográndose el 85% durante la primera endoscopia terapéutica. La media de endoscopias necesarias para conseguir la resección completa fue de 1,2. Durante el procedimiento se produjeron 7 complicaciones hemorrágicas y 2 perforaciones que se controlaron endoscópicamente. Dos pacientes requirieron cirugía, uno por hemorragia diferida y otro por resección incompleta.

La tasa de recurrencia en la primera colonoscopia de seguimiento fue del 63%, consiguiendo, tras tratamiento endoscópico, una tasa de curación final del 100%. Ningún paciente presentó metástasis en el seguimiento.

Conclusiones

La RME es una técnica eficaz y segura para el tratamiento de los PCNPG dado que presenta una elevada tasa de resección completa y un reducido número de complicaciones, evitando procedimientos más invasivos como la cirugía. La tasa de recurrencia es significativa, sin embargo, se consigue la curación mediante endoscopia en la gran mayoría de los casos.

CO-07. PERFIL DE PACIENTES DIAGNOSTICADOS DE SOBRECRECIMIENTO BACTERIANO INTESTINAL PRODUCTOR DE HIDRÓGENO Y SOBRECRECIMIENTO METANOGÉNICO INTESTINAL EN UN HOSPITAL DE SEGUNDO NIVEL

Saldaña García L1, Hernández Pérez AM1, Méndez Sánchez IM1, López Vega MDC1, Fernández Moreno N1, Rivas Ruiz F2, Pérez Aisa A1

1Unidad Aparato Digestivo. Complejo Hospital Costa del Sol, Marbella. 2Unidad Matemática aplicada y estadística. Complejo Hospital Costa del Sol, Marbella.

Palabras clave: sibo-h, imo, tratamiento.

Introducción

Describir las características clínico-epidemiológicas de los pacientes con sobrecrecimiento bacteriano intestinal productor de hidrógeno (SIBO-H) y sobrecimiento intestinal metanogénico (IMO). Analizar las diferencias entre grupos en cuanto a las variables estudiadas.

Material y métodos

Estudio observacional, retrospectivo, unicéntrico. Se incluyeron pacientes atendidos en las consultas de Digestivo desde noviembre de 2022 a junio de 2023, en los que se había realizado test de aliento con sobrecarga oral de glucosa (TAG) (75 g de glucosa en 250 ml de agua) midiendo las concentraciones de hidrógeno y metano en aire espirado para evaluar SIBO-H e IMO. Se analizaron las características clínico-epidemiológicas de los pacientes y se realizó un análisis comparativo entre SIBO-H e IMO en cuanto a las variables estudiadas. Se utilizó el test de t de Student para variable cuantitativa y Ji-Cuadrado para cualitativas.

Resultados

Se analizaron 116 pacientes con sintomatología sugestiva de sobrecrecimiento bacteriano en los que se había realizado TAG para evaluar SIBO-H e IMO, de los cuales fueron elegibles 26 con resultado positivo en hidrógeno o metano (22,41%). En el 50 % (13/26) se diagnosticó SIBO-H y en el 50 % (13/26) IMO, con una mediana de edad de 53 y 57 años respectivamente. Los factores de riesgo asociados fueron: hipotiroidismo 15,4% (2/13) en ambos grupos, la resección intestinal con anastomosis 23,1% (3/13) en ambos grupos y en el caso del SIBO-H, la Diabetes Mellitus 23,1% (3/13). Los pacientes mayores de 65 años fueron diagnosticados de IMO 23,1% (3/13). Los síntomas más frecuentes fueron: dolor abdominal, meteorismo y diarrea, sin diferencias entre grupos.

No hubo diferencias estadísticamente significativas ente los dos grupos en cuanto a las variables estudiadas.

Se trataron 17 pacientes. El tratamiento más empleado para el SIBO-H fue la Rifaximina 88,9% (8/9). En el IMO se utilizó Rifaximina y Metronidazol 50% (4/8) y Rifaximina y Neomicina 37,5% (3/8). Se comprobó erradicación en un paciente con SIBO-H 11,1% (1/9) y en 3 con IMO 37,5% (3/8).

Tabla 1. Resultados del test de aliento

Resultados del test de aliento con sobrecarga oral de glucosa para evaluar SIBO-H e IMO. SIBO-H: Sobrecrecimiento bacteriano intestinal productor de hidrógeno; IMO: sobrecrecimiento metanogénico.

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Tabla 2. Factores epidemiológicos

Factores epidemiológicos asociados a SIBO-H e IMO. SIBO-H: Sobrecrecimiento bacteriano intestinal productor de hidrógeno; IMO: sobrecrecimiento metanogénico; EII: enfermedad inflamatoria intestinal; DM: diabetes mellitus, SII: síndrome de intestino irritable.

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Figura 1. Sintomatología

Sintomatología asociada a SIBO-H e IMO. SIBO-H: Sobrecrecimiento bacteriano intestinal productor de hidrógeno; IMO: sobrecrecimiento metanogénico.

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Tabla 3. Tratamiento

Tratamiento médico empleado en los pacientes con SIBO-H e IMO. SIBO-H: sobrecrecimiento bacteriano intestinal productor de hidrógeno; IMO: sobrecrecimiento metanogénico. Porcentajes calculados de acuerdo al número de paciente tratados por SIBO-H, IMO y en total.

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Conclusiones

En nuestra serie de los pacientes estudiados un 22,41% presenta sobrecrecimiento bacteriano. De ellos el 50 % es SIBO-H y el 50% corresponde a IMO. No se encontraron diferencias significativas respecto a las variables estudiadas en probable relación con una muestra reducida. Es necesario continuar estudiando las características de ambos grupos con el fin de implementar estrategias de diagnóstico y tratamiento efectivas de un problema de salud prevalente en las consultas de Aparato Digestivo.

CO-08. UTILIDAD CLÍNICA DE LA ELASTOGRAFÍA HEPÁTICA Y ESPLÉNICA EN EL MANEJO DE PACIENTES QUE VIVEN CON ENFERMEDAD HEPÁTICA

Lara Romero C1, Del Barrio Izazeta M2, Rico Gutiérrez MDC1, Romero-Gómez M1

1Departamento Aparato Digestivo. Complejo Hospitalario Regional Virgen del Rocío, Sevilla. 2Departamento Aparato Digestivo. Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, Santander.

Palabras clave: elastografía esplénica, fibroscan, bazo.

Introducción

La hipertensión portal es responsable de la progresión de las enfermedades hepáticas y el desarrollo de complicaciones. En pacientes con elastografía hepática < 10 kPa se descarta enfermedad hepática avanzada. Objetivos a) Analizar la prevalencia de hipertensión portal y enfermedad vascular posrtosinusoidal en pacientes con enfermedad hepática; b) Identificar parámetros no invasivos de sospecha de EVPSH y/o HTP oculta; c) valorar el impacto clínico de la presencia de rigidez esplénica elevada en el desarrollo de complicaciones.

Material y métodos

Cohorte prospectiva de 276 pacientes consecutivos atendidos en consulta de hepatología sometidos a estudio de elastografía hepática y esplénica (Fibroscan 630, Echosens, France). Los umbrales de enfermedad avanzada fueron LSM>10 kPa de HTP SSM>45kPa. Se valoró: función hepática, renal, metabólica, tratamiento concomitante, ecografía, endoscopia, histología y hemodinámica. Análisis estadístico: t-student, ANOVA, Chi-cuadrado, coeficiente de Spearman, U-Mann-Whitney, Wilcoxon, Regresión logística y correlación lineal.

Resultados

SSM > 45kPa en 23 casos de 154 con LSM<10kPa (14,9%) frente a 56 de 122 con LSM>10kPa (45,9%);p< 0,001). Los parámetros predictores de SSM>45 kPa en pacientes con LSM<10kPa se recogen en la tabla (plaquetas, INR, Child-Pugh y MELD3.0), en el análisis multivariante, la cifra de plaquetas y el MELD 3.0 se relacionaron independientemente con SSM>45kPa y LSM<10kPa. La tasa de descompensaciones (encefalopatía hepática, ascitis o hemorragia por varices) fue del 1,5% en pacientes con LSM< 10kPa y SSM<45kPa (2/131), frente al 13% en pacientes con LSM<10kPa y SSM>45kPa (3/23), 15,4% en pacientes con LSM>10kPa y SSM<45kPa (10/65) y del 44% en pacientes con LSM>10kPa y SSM> 45 kPa (24/54);p< 0,0001.

Tabla 1

Análisis univariante y multivariante de factores asociadas con una elastografía esplénica elevada

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Conclusiones

El estudio de elastografía esplénica (SSM) permite detectar hasta un 15% de casos de hipertensión portal/enfermedad vascular portosinusoidal hepática oculta en pacientes LSM < 10kPa y SSM>45kPa. En pacientes con elastografía hepática <10kPa el descenso de la cifra de plaquetas o el incremento del MELD 3.0 deben hacer sospechar la posibilidad de hipertensión portal. La presencia de SSM alterada se asocia a mayor riesgo de eventos hepáticos. La implementación de la elastografía esplénica mejorará el manejo del paciente con enfermedad hepática.

CO-09. RESULTADOS A 52 SEMANAS DE USTEKINUMAB INTRAVENOSO COMO TRATAMIENTO DE MANTENIMIENTO EN PACIENTES CON PÉRDIDA DE RESPUESTA A DOSIS SUBCUTÁNEAS: ESTUDIO MULTICÉNTRICO OBSERVACIONAL RETROSPECTIVO.

Valdés Delgado T1, González Antuña J1, Gutiérrez Martínez F2, Romero González M3, Maldonado Pérez B1, Castro Laria L1, Rodríguez González FJ2, Alcain Martínez G2, Camargo Camero R2, Martos Van Dussen JV2, Fernández Castañer A2, Merino Bohórquez V3, Sánchez Yáñez E4, Argüelles Arias F1

1UGC Aparato Digestivo. Complejo Hospitalario Regional Virgen Macarena, Sevilla. 2UGC Aparato Digestivo. Complejo Hospitalario de Especialidades Virgen de la Victoria, Málaga. 3UGC Farmacia. Complejo Hospitalario Regional Virgen Macarena, Sevilla. 4UGC Farmacia. Complejo Hospitalario de Especialidades Virgen de la Victoria, Málaga.

Palabras clave: ustekinumab mantenimiento intravenoso, remisión clínica, persistencia al año, .

Introducción

Ustekinumab (UST) es efectivo en la enfermedad inflamatoria intestinal (EII). En los casos de pérdida de respuesta se ha propuesto acortar el intervalo de administración o una dosis de reinducción. Otra opción poco explorada es la administración intravenosa de mantenimiento.

Objetivo

Evaluar la efectividad y seguridad del tratamiento con UST intravenoso en pacientes con EII que presentan respuesta parcial o pérdida de respuesta a UST subcutáneo.

Material y métodos

Estudio observacional, retrospectivo y multicéntrico en el que participaron 2 hospitales de Andalucía. Se incluyeron pacientes con EII en tratamiento de mantenimiento con UST intravenoso.

Todos los pacientes incluidos tenían actividad clínica de la enfermedad, es decir un índice de Harvey-Bradshaw (IHB) > 4 para enfermedad de Crohn (EC), y un índice parcial de mayo (pMayo) > 2 para colitis ulcerosa (CU).

Analizamos los resultados basales, en semana 12 y 52 de remisión clínica, calprotectina fecal (CF), proteína C reactiva (PCR) y niveles de UST. Así mismo, se analizó la persistencia del fármaco al final del seguimiento y se recogieron los efectos adversos.

Resultados

Se incluyeron 59 pacientes, la mediana de edad fue 41 años [IQR 32-52]. 84.7% (50/59) presentaban EC. El 91.5% (53/59) había recibido previamente algún biológico o i-JAK. El 58.6% (34/59) estaba con UST subcutáneo cada 4 semanas previamente (Tabla 1) .

En EC el valor de la mediana del IHB basal fue 9 (IQR 6-12), descendió a 5 (IQR 4-7) en semana 12 y a 4 (IQR 3-6) en semana 52 (p< 0.001) (Figura 1A). En los pacientes con CU el valor de la mediana del pMayo basal fue 8.5 (IQR 6.5-9.0), descendió a 5.5 (IQR 4.3-6.0) en semana 12 y 3 (IQR 2.0-4.8) en semana 52 (p=0.017) (Figura 1B) .

La mediana basal de CF fue de 800.2μg/g, descendiendo a 520μg/g en semana 12 y 220μg/g en semana 52 (p< 0.001) (Figura 2A). En cuanto a la PCR, la mediana basal fue de 7.1mg/L, descendió a 4mg/L en semana 12 y 3mg/L en semana 52 (p< 0.001) (Figura 2B) .

La mediana de niveles de UST en mantenimiento subcutáneo fue 3.1mcg/mL (IQR 1.1-7.4) vs 12mcg/mL (IQR 9-20) en tratamiento intravenoso (p< 0.001) (Figura 3) .

El 96.6% de los pacientes mantuvieron UST iv al final del seguimiento (Figura 4) . No se detectaron efectos adversos en ninguno de los pacientes.

TABLA 1

Características clínicas y demográficas basales.

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FIGURA 1A

Índice de Harvey-Bradshaw (IHB) basal, semana 12, semana 52 y al final del seguimiento.

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FIGURA 1B

Índice parcial mayo (pMayo) basal, semana 12, semana 52 y al final del seguimiento.

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FIGURA 2A

Mediana de calprotectina fecal (CF) basal, semana 12, semana 52 y al final del seguimiento.

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FIGURA 2B

Mediana de proteína C reactiva (PCR) basal, semana 12, semana 52 y al final del seguimiento.

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FIGURA 3

Niveles de ustekinumab pre- y post- tratamiento intravenoso.

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Figura 4

Curva de supervivencia de la persistencia de ustekinumab intravenoso.

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Conclusiones

UST intravenoso de mantenimiento consigue rescatar hasta el 64% de los pacientes que han fracaso a las dosis subcutáneas. El 97% mantienen UST iv al año con un magnífico perfil de seguridad. Los niveles de UST se cuadruplican.

CO-10. LA RELEVANCIA Y REALIDAD DE LA MONITORIZACIÓN DE LA ENFERMEDAD MINERAL ÓSEA EN LA COLANGITIS BILIAR PRIMARIA

Sendra C1, Silva Ruiz MDP1, Cordero P2, Jimeno Maté C3, Quirós Rivero P4, Romero G4, Serrano Romero M3, Sousa JM5, Ruiz R5, Hoyas Pablos E3, Angulo Mcgraft I3, Rosales Zábal JM6, Perez Palacios D1

1Unidad Aparato Digestivo. Hospital Comarcal Infanta Elena, Huelva. 2Servicio Aparato Digestivo. Complejo Hospitalario Regional Virgen Macarena, Sevilla. 3Servicio Aparato Digestivo. Complejo Hospitalario de Especialidades Virgen de Valme, Sevilla. 4Servicio Aparato Digestivo. Complejo Hospitalario de Especialidades Juan Ramón Jiménez, Huelva. 5UGC Aparato Digestivo. Complejo Hospitalario Regional Virgen del Rocío, Sevilla. 6Unidad Aparato Digestivo. Complejo Hospital Costa del Sol, Marbella.

Palabras clave: enfermedad mineral ósea, osteoporosis, colangitis biliar primaria.

Introducción

La osteoporosis es una complicación frecuente (20-45%) de los pacientes con colangitis biliar primaria (CBP). Existen pocos datos sobre su monitorización y tratamiento.

1 Analizar la monitorización de la enfermedad mineral ósea (EMO) en pacientes con CBP.

2 Evaluar los factores relacionados con la presencia de EMO.

3 Evaluar los factores de riesgo de progresión en el seguimiento.

Material y métodos

Análisis multicéntrico retrospectivo que incluyó a 393 pacientes con CBP de 6 centros andaluces (Huelva, Sevilla, Málaga) entre 1986-2023. Se analizaron variables demográficas, clínicas, analíticas, y terapéuticas.

Resultados

La edad media fue de 61,213,8 años, con una mediana de seguimiento de 5,7 años. Las características de la cohorte se resumen en la tabla 1. El 56,7%(223/393) de los pacientes tenían realizada al menos una densitometría ósea(DMO) en el seguimiento. La mediana de tiempo desde el diagnóstico de CBP a la DMO basal fueron 28,1 meses. Solo el 33%(74/393) se la realizó al diagnóstico de la enfermedad. El 75,5%(164/217) de los pacientes presentaban EMO en su primera DMO, con un 21,8%(47/216) de osteoporosis abla 2. Este porcentaje no varió en aquellos que se la realizaron al diagnóstico de la CBP: 77,5%(55/74) de EMO; 27,1%(19/70) de osteoporosis. En el análisis univariante y multivariante la edad(55,5+-23,4 vs. 50,0+-18,1; p< 0,05) y la rigidez hepática(9,18,6 kPa vs. 6,63,6 kPa; p< 0,012) se relacionaron con más riesgo de EMO en la DMO basal Tabla 3. Niveles de fosfatasa alcalina por encima del límite superior de la normalidad(25,7% vs. 13,5%; p< 0,05) y la ausencia de respuesta según criterios de París II (30,6% vs. 17,3% en aquellos con respuesta; p< 0,035) se relacionaron con más riesgo de osteoporosis. En el análisis multivariante solo la edad se relacionó con más riesgo de osteoporosis (HR 1,054 p< 0,011). El 43%(96/223) se realizaron una segunda DMO evolutiva (patológica en el 80,6% de casos). La EMO progresó en el 20,7%(19/92). Los niveles elevados de GGT se relacionaron con más riesgo de progresión en el análisis univariante (32,4% vs. 14,8%; p< 0,05) y multivariante (HR 1,006 p< 0,047) Tabla 4.

Tabla 1.

Características de la cohorte

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Tabla 2.

Resultados de la DMO basal.

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Tabla 3.

Variables relacionadas con la enfermedad mineral ósea en la DMO basal

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Tabla 4

Relación de los niveles de GGT con la progresión de la enfermedad mineral ósea

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Conclusiones

La monitorización de la EMO en nuestras consultas de hepatología es subóptima a pesar de que está presente en el 75,5% de los pacientes evaluados. La edad y la rigidez hepática se relacionaron con más riesgo de EMO en la DMO basal. Solo la edad se relacionó con más riesgo de osteoporosis. Los valores de GGT se relacionaron con más riesgo de progresión de la EMO en el seguimiento.